La persistencia de la memoria en el espinazo de la noche

Según la filosofía griega, si hay un ser de las cosas, esto implica la idea de no ser, es decir, de la nada. En otras palabras, la nada es la negación del concepto de ser.

Desde la óptica de la filosofía existencialista, la nada como concepto tiene su origen en la angustia vital del ser humano. En términos sencillos podríamos decir que nos preguntamos sobre las cosas, no obtenemos respuestas satisfactorias y esto nos acaba provocando un sentimiento de angustia que finalmente desemboca en la idea de vacío existencial o nada.

El objeto de angustia – la nada-   es indeterminado y desconocido. Y no es una abstracción que se pueda comprender racionalmente, sino algo concreto que surge de la existencia. En la angustia no está amenazado algo específico, sino la totalidad de la existencia, expuesta a la nada.

La melancolía de la nada, la existencia de un vacío que siempre está completo, el deseo de querer abarcarlo todo, de trabajar con lo invisible, con lo que se siente y no se siente, con una presencia que esta o que uno hace fuerza para saber que esta.

Estar enfrente a la nada, y al todo, e intentar aprehender esa materia oscura, intentar comprender que nos mantiene unido al cosmos, que nos hace parte del universo, atrapar aquello inatrapable e incomprensible; esa nada como parte fundamental de mi existencia, creer en esa materia como un algo que me mantiene pegado a otro algo, para dar cuenta de mi existencia, de la angustia de la existencia.

La materia oscura es una sustancia invisible que permea el espacio. Es una materia que no interacciona con el campo electromagnético. Eso quiere decir que no la podemos ver, ni es absorbida por los materiales, ni tampoco es reflejada. A diferencia de la materia oscura, nosotros y todo lo que vemos en el universo somos materia normal, formada por partículas conocidas del modelo estándar.

El universo solo tiene un destino, la soledad. Y no es poesía, es cosmología: el universo se expande. Es más, la presencia de energía oscura hace que esa expansión sea a un ritmo cada vez más acelerado. Eso significa muchas cosas, pero, sobre todo, que nos quedaremos solos.

César Núñez